El control Climático en Invernaderos de Cannabis

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Información básica sobre el control climático en invernaderos de Cannabis, exponiendo las diferentes técnicas a aplicar para intentar mantener las condiciones ideales dentro del habitáculo independiente.

Inclemencias meteorológicas que se produzcan.

Temperatura, humedad y ventilación son los factores que  deberemos controlar, aunque en ocasiones mantener este control el más complicado de lo que puede parecer, debido sobre todo a la variabilidad y el contraste entre el día y la noche. Al igual que cuando la temperatura desciende en demasía, también cuando aumenta demasiado se producen retrasos en el desarrollo de las plantas o disminución de su rendimiento, produciendo cogollos poco densos y plantas espigadas. Por esta razón, en las épocas de calor debe controlarse el exceso de temperatura en el interior del invernadero.

Para ello, existen dos mecanismos básicos: una buena ventilación y evitar el exceso de sol mediante sombreadores. La malla Raschel da buenos resultados y usualmente se coloca con un sistema de alambres que permite correrla para que el invernadero reciba más radiación solar en los días de menor temperatura. La ventilación interior será controlada según las características y estado de desarrollo de los cultivos y la temperatura interna se mide con termómetros de máxima y de mínima que registran las temperaturas extremas habidas. Nunca deben faltar, colocándolos en distintos puntos dentro del invernadero para poder así apreciar las diferencias en las diferentes zonas.

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Para ventilar se utilizan técnicas de convección que hacen circular el aire. Como todos sabemos, al calentarse el aire tibio se pone liviano, pierde peso y sube a la parte alta del invernadero. Para facilitar esta corriente de aire, se abre el lucernario (ventanas de la parte alta) y se levantan un poco las cortinas laterales. Se recomienda hacerlo en las mañanas para eliminar el exceso de humedad producido por la condensación en las cubiertas de polietileno. A medida que aumenta la temperatura interior se debe abrir cada vez más el invernadero. Cuando se alcanzan los 26 grados Celsius, la técnica es levantar las cortinas del lado contrario al viento y parte del lucernario.

Si llegamos a los 28 o 30 grados, abriremos las cortinas del lado por donde sopla el viento, todas las ventanas, para evitar que la temperatura interior suba en exceso. Al bajar la temperatura ambiente, tendremos que cerrar las cortinas y ventanas con el fin de acumular calor para la noche.

La humedad y la luz.

Mantener un estricto control sobre la humedad en el interior, de los invernaderos es un factor importante. Esta varía según los requerimientos del cultivo y en concreto, para el cultivo de cannabis narcótico no es nada recomendable. Si bien es cierto que ayuda al desarrollo de las plantas durante la fase vegetativa, un exceso de ella les resulta perjudicial por favorecer el desarrollo de enfermedades causadas por hongos y bacterias, y en concreto la Botritis si las variedades son de cogollo denso.

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Como los polietilenos son impermeables al agua, la humedad se eleva al interior de los invernaderos cuando no se ventilan, al no poder salir. Esto es consecuencia de la evapotranspiración, o sea, la pérdida de humedad del suelo más la transpiración de las plantas. Otro factor a considerar siempre es la luz. De acuerdo a las horas-luz que haya en la zona donde se instaló el invernadero, es posible que necesitemos bien suplementar horas de luz con luz artificial, bien acortar de alguna forma la “duración” del día. En el primer caso, utilizaremos equipos estándar para la iluminación de invernaderos basados en vapor de sodio. En el segundo, deberemos disponer de una segunda capa de polietileno opaco con el que podamos cubrir las paredes y la lucarna que colocaremos al final del día y retiraremos al caer la noche para facilitar la ventilación.

Esta cobertura también se puede utilizar en el caso contrario, corriéndola durante las horas que vayamos a suplementar con luz tras el anochecer o antes de amanecer al objeto de evitar que la luz pueda llamar la atención de curiosos.

Riego Automático

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Hoy no se piensa en un cultivo en invernadero sin un sistema de riego por goteo, debido a sus ventajas y comodidades. Antes de instalar este sistema se debe tener claro cuál será la fuente de agua, es decir, río, canal, vertiente, embalse, noria o pozo profundo. Eso determinará el sistema de filtros. La distancia desde la fuente de agua al cultivo, y la diferencia de nivel desde el espejo (nivel) de agua y la superficie a regar, más el tipo de cultivo, son los datos necesarios para calcular la capacidad de la bomba (litros por minuto o por hora) y la potencia o presión que se necesita expresada en metros columna de agua.

El riego automático es un método moderno que funciona a través de un programador eléctrico. Permite programar la frecuencia y el tiempo de riego por sectores de acuerdo a la necesidad del cultivo. El equipo envía una señal eléctrica a la válvula solenoide correspondiente, para que inicie o termine el riego. Existen varios tipos de válvulas que ejercen distintas operaciones, entre ellas tenemos: Las de retención, llamadas “sapito”, que se instalan en la parte inferior de la tubería de succión de la bomba para mantenerla llena de agua y evitar “cebarla” cada vez que se ponga en funcionamiento. Las de aire (ventosas) regulan la cantidad de éste en las tuberías evitando bolsones de aire que dificultan la circulación normal del agua. Otras regulan la presión manteniéndola constante dentro del circuito. También existen válvulas de no retorno, que se instalan a la salida de la bomba, que impiden que el agua se devuelva a ella cuando ésta deja de funcionar.

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Las destinadas a abrir o cerrar los circuitos pueden ser manuales o eléctricas (solenoides). Las manuales (llaves de paso) pueden ser de espejo o de bola. Para asegurar el buen resultado de estas instalaciones existen otros instrumentos, como los manómetros, que miden la presión de circulación del agua dentro del circuito y que permiten detectar filtros tapados o pérdidas de presión por filtraciones. Equipos de fertilización que inyectan en forma regulada los fertilizantes a la red para distribuirlos uniformemente al cultivo. La red hidráulica está formada por las tuberías y los fittings (codos, curvas, terminales con hilo interior y exterior, reducciones, etc) diseñados para una correcta instalación del circuito.

Los goteros o emisores permiten la salida regulada del agua en forma de gotas. Existen los de tipo en línea, los de botón y los autocompensados (el caudal se mantiene con diferentes presiones). Vienen calibrados para entregar una cierta cantidad de agua (2, 4, 6, 8 litros por hora). Las cintas de riego son tubos de polietileno delgado que traen los emisores incorporados. La distancia entre éstos varía de 20, 30, 40 centímetros. El caudal que emiten se expresa en litros por hora y por metro de largo (I/h/m). Generalmente son del orden 2, 4 ó 6 litros I/h/m. A partir de la próxima entrega veremos como construir un invernadero lateral acoplado a una de las paredes exteriores de la casa.

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El control Climático en Invernaderos de Cannabis
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El control Climático en Invernaderos de Cannabis
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Información básica sobre el control climático en invernaderos de Cannabis, exponiendo las diferentes técnicas a aplicar para intentar mantener las condiciones ideales dentro del habitáculo independiente.
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2 Respuestas

  1. Indizono

    Otro producto que no te puede faltar en tu invernadero es un ozonificador. No sólo te ayudar a eliminar los olores a marihuana, sino que también te servirá para eliminar gérmenes y bacterias

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