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El agua y sus nutrientes para las plantas del cannabis

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Como es sabido, el agua es el medio por el cual se transporta los diferentes nutrientes que son necesarios para la vida y el desarrollo de las plantas del Cannabis y estos son absorbidos principalmente a través del sistema radicular (Raíces) de las plantas. Es por ello que la calidad del agua que utilicemos para nuestras queridas plantas ha de ser de la máxima calidad posible para conseguir el mayor éxito tanto en calidad como en cantidad de los “frutos” de estas plantas. Es fundamental saber con que agua se parte (del grifo, pozo u osmosis) para saber que nutrientes específicos tenemos que aportar para la alimentación de las plantas.

La absorción de los nutrientes se realiza mediante los capilares microscópicos que tienen las raíces y que gracias al oxígeno que se encuentra en el agua son transportados a lo largo de los tallos y hojas. Este proceso es conocido como “corriente de transpiración”. Una cantidad pequeña de esta agua se utiliza en la fase de la fotosíntesis, mientras que otra parte de esta agua sobrante, es evaporada por la planta a través de los estomas que se encuentran en las hojas denominándose este proceso “transpiración”.

Aparte de para sostener la propia planta agarrada al suelo, las raíces son las encargadas de transportar a través de la absorción, todos los nutrientes que necesita la planta del cannabis y lo hacen a través de los capilares microscópicos que se encuentran en las células del tejido epidérmico.  Estas pequeñas raíces, también conocidos como “pelos radiculares” son muy delicadas y siempre se deben de mantener con humedad además de estar protegidos del fuerte calor, y productos químicos tóxicos para evitar el deterioro de las propias raíces y a su vez del resto de la planta.

Hay que recordar que unas raíces fuertes y sanas son la mejor garantía para el desarrollo de calidad y éxito final de nuestras plantas.

 

AGUA DURA, AGUA BLANCA – LAS DISTINTAS CALIDADES DEL AGUA

Normalmente la concentración de Calcio y Magnesio indican la dureza del agua para las plantas o dicho de otro modo: si es agua dura, medio o blanda. Para las plantas de Marihuana, la concentración de Calcio no debería superar los 150 miligramos por litro de agua. El agua con una concentración inferior a 50 miligramos por litro de agua, se denomina “agua blanda” y sería necesario aportar Calcio y Magnesio hasta conseguir la cantidad idónea para el cultivo del Cannabis siendo este valor entre 0,3-0,4 del E.C. (Conductividad Eléctrica) o dicho de otro modo, es la cantidad de minerales que tiene esa agua.

Otro componente a tener en cuenta del agua es la cantidad de Cloruro de Sodio. El Cloruro en cantidades pequeñas es necesario para el uso del oxígeno en el proceso de la fotosíntesis que realiza las plantas. También el cloro es el responsable y necesario para que se produzca la división de las células de las hojas y raíces.

Hay que tener en cuenta con que agua partimos para saber cual es el resto de aporte de minerales que debemos dar en el riego de nuestras plantas. En la mayoría de ocasiones, cuando partimos con un agua “dura”, es recomendable filtrar esa agua a través de un sistema de filtración tipo “osmosis” que nos ayude a eliminar el exceso de minerales nada buenos para un buen desarrollo de las plantas de Marihuana.

Hay que recordar que el exceso de minerales en esta clase de plantas, perjudica desde las raíces microscópicas hasta llegar a las hojas afectando al desarrollo y el mal resultado final en cantidad y calidad de los frutos y que en otras muchas ocasiones es con la muerte prematura de la planta.

Por ello es de suma importancia saber de antemano con que agua estamos regando. Normalmente las “aguas duras” son las procedentes de pozos naturales. También se dan casos que el agua del grifo es “dura” pero suele ser en zonas que aún no disponen de sistemas de depuración recomendables para el consumo humano.

El agua procedente del “grifo” en las zonas muy pobladas, normalmente son “aguas blandas o semi blandas” y son aptas para su la utilización del cultivo del Cannabis, pero aconsejando medir y controlar los niveles de minerales que contienen que además no suelen ser estables en el tiempo, pues dependiendo de la época del año y su climatología (épocas de lluvias) no siempre tienen la misma concentración de minerales disueltos en el agua.

Para los cultivadores de Cannabis, siempre es mejor trabajar con aguas blandas que con aguas duras, pues a las primeras (blandas) se les puede añadir de manera sencillas los minerales que les falta, mientras que a las segundas (duras) hay que utilizar sistemas de filtración para eliminar el exceso de minerales.

En los próximos artículos, seguiremos profundizando en la importancia de la Calidad del Agua a la hora de cultivar esta clase de plantas, pues como venimos diciendo, la nutrición es uno de los principales factores para tener unos resultado deseados.

 

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